Atrapados sin salida

17/11/2012

Por: Iván Olaizola D’Alessandro

En la ONU somos campeones, remplazamos a nuestro gemelo en el respeto a los Derechos Humanos, el camarada Fidel.


En verdad que si nos detenemos un poco a analizar lo que esta pasando en el país, desprejuiciados de todo, pareciese que estamos dentro de un túnel sin luz (bueno esto es cierto no solo en el túnel) y casi que estamos atrapados y sin salida. Desde comienzos de este siglo, cuando la “providencia” nos trajo a un mesías felón para que condujera nuestro destino como país, hemos vivido de zozobra en zozobra, de sobresalto en sobresalto. De marchas y contramarchas. De elecciones en elecciones. Se nos abre una puerta y enseguida se cierra esta con mayor fuerza. Nace la esperanza y como es verde de inmediato se la comen los burros. Y así vemos pasar los días y nada pasa o pasa de todo. Solo permanece el hombre del museo militar, enfermo o sano, mandando, disponiendo, ejecutando, destruyendo, regalando, hablando, bailando, cantando. Cada vez con mayor fortaleza, con más bríos. Y nosotros pensando, pensando.


Y así vemos a diario protestas de todos y contra todo, pero “yo estoy con el proceso, con mi comandante”. Matan gente todos los días y los fines de semana hay partes de guerra. A familiares de altos funcionarios se los lleva el hampa, la inseguridad alcanza a escoltas y policías, pero las estadísticas del gobierno, del MPPIJ y de la Policía Nacional en permanente disminución. Siguen niños en la calle, desempleados, inflación, no hay dólares, pero mi amigo Elías siempre nos da buenas noticias, al igual que el monje Giordani y el matemático del BCV. Se caen los puentes que tumban las gandolas de la oposición. Le cortan la luz y multan al ministro del ramo, saboteo. Se entregan llaves pero no hay casas ni apartamentos porque las cabillas y el cemento están acaparadas. No hay carne porque los pobres comen carne tres veces al día siete días a la semana. No hay harina de maíz por culpa de Mendoza, el de Polar. Cierren a Globovisión y verán que todo se arregla. Por primera vez en la historia de la república el manejo de los dineros públicos es tan transparente que no se necesita Contralor. En los tribunales funciona una sabia norma jurídica: si es de la oposición se es culpable, si es de la revolución es inocente. Gobernador de oposición corrupto, gobernador del proceso eficiente. La AN no legisla, obedece. La FANB son no deliberantes, apolíticas y chavistas. Gracias mi comandante por haberme ascendido. Gracias mi comandante por haberme dado esta medalla de oro. Gracias mi comandante por haberme dado este título. Gracias mi comandante por los favores concedidos. El Espirito Santo pues.


Y gana todas las elecciones. Y el candidato opositor las reconoce de inmediato, como buen demócrata. La MUD, al igual que la otrora Coordinadora Democrática hace lo propio. Las encuetas lo dicen, no lo creemos, pero aciertan. El CNE saca sus propias cuentas, pero si decimos algo nos regañan. Cuidado con la abstención. No puede haber ni presos ni exiliados políticos porque estamos en la Comisión de DDHH de la ONU. El gobierno usa los recursos del Estado a su libre albedrío para sus campañas electorales, pero los gobernadores no revolucionarios que ni se les ocurra. Si votamos perdemos y si no votamos también. Hacemos campaña en el este pero prohibido en el oeste. ¿Es así la democracia? Dicen que van a hacer esto o aquello. La resolución 58. No vale eso no es cierto, eso no va a pasar. Pero pasa. Con vaselina todo es más fácil. Eso será en Cuba, aquí jamás. Comunismo, ni lo menciones.


Lema, dilema, trilema. Y qué se nos podrá ocurrir. El Chapulín Colorado. Esperar un 17-D. Un 18-O. Un 23-E. Un 11-S. Un plebiscito chileno. Otro 11-A. Una primavera árabe. O la mano divina del Salvador con su arpa. Difícil la cosa, no? Pero somos demócratas, debemos serlo. Primero muertos que felones.


Iolaizola@hotmail.com

 

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El país de las elecciones

10/11/2012

Por: Iván Olaizola D’Alessandro

La estrella 51. Los puertorriqueños como que no le pararon mucho al discurso anti imperio del teniente coronel felón.


Quién puede dudar de que en Venezuela, nuestro país, se practica la mejor democracia del mundo. Tenemos un presidente que toma todas sus decisiones delante de todo el pueblo, a través de cadenas nacionales de radio y televisión, para que todos lo vean y se enteren de primera mano. Así, destituye y designa ministros y los regaña; aprueba créditos adicionales y promueve invasiones. Cambia leyes y propone nuevas. Quita y pone candidatos. Ordena detenciones de adversarios políticos. Le ordena a los demás poderes públicos qué deben hacer y qué no. Asciende y desciende militares. Ordena movimientos de tropas para invasiones a potenciales enemigos. Compra y vende bienes nacionales. Rompe relaciones internacionales e insulta a mandatarios de otros países. Comenta sus intimidades. Le envía saludos a dignatarios “demócratas” del mundo: “Jaguar yu Fidel”. Dicta clases magistrales de historia patria. Conversa con el Libertador. En fin que hace sus gabinetes no como los ingleses, a la sombra, sino de forma totalmente públicas. Ah, pero nos falta mencionar lo más acabado de la democracia revolucionaria: las elecciones. En 14 años de mandato, ha ordenado hacer, si la memoria no me falla, 15 elecciones, una de las cuales, la del referendo revocatorio, fue muy a su pesar. Más democracia que esta, bueno tómate un mondongo.


Sin embargo, a pesar de eso hay mucha gente, de aquí y de fuera, que lo tildan de dictador, de autoritario. Creo que eso es injusto. Es que, probablemente, no se ha comprendido su filosofía de gobierno. Su estrategia de conducir el país. Su concepción de democracia. Pienso que no ha habido, no hay y no habrá un líder, un dirigente, un estadista, con la capacidad democrática de este soldado. Él entiende que hay que estar consultado permanentemente al pueblo. Por eso usa los medios de comunicación social, permanentemente, para decirle a su amado pueblo, al soberano, lo que en sus noches de insomnio y en la soledad palaciega y de acuerdo a su real saber y entender es mejor para él. O sea para el pueblo, ojo. Igualmente usa los procesos electorales para hacer las grandes consultas. Él se toma el trabajo, la inmensa tarea, de designar a los candidatos a cualquier cargo de elección popular: gobernadores, diputados, alcaldes, legisladores, munícipes, etc., para que su amado pueblo vote por ellos, los elija y ratifique así su decisión. Y le ordena a su Consejo Electoral cómo debe hacerse para que este mandato se cumpla a cabalidad. Y el pueblo feliz y contento. Todos estos procesos rematan en el balcón del pueblo, no podría ser de otra manera. Más democracia, imposible. Que griegos ni ocho cuartos.


Así llevamos 14 años y vamos para 20. Qué importa la economía del país, que importan los muertos de fin de semana. Y los huecos en las carreteras y los puentes caídos. Y los hospitales sin insumos y las escuelas destartaladas. Y la escasez de alimentos y medicinas. Y los robos, atracos y secuestros, e invasiones. Y la corrupción. Y el deterioro de la institucionalidad del Estado. Y la destrucción de la FAN. Y el deterioro moral de la población. Nada de eso debe importar. “Es la democracia estúpido”. Eso es lo que importa. Ya lo dijo un ex del imperio: “Venezuela tiene el mejor sistema electoral del mundo”. Nos viene a la memoria aquella celebre consigna: “con hambre y sin empleo, con Chávez me resteo”. Y como el propio jefe de la revolución dijera una vez: “no importa andar desnudos, pero somos revolucionarios”. “Patria, socialismo o muerte, o vida”, total no importa. Lo que importa es la democracia. ¿En qué otro país del mundo se vive tan intensamente y a plenitud la democracia? Primero muertos que dejando de votar. Viva el CNE. Rosita si, Afiuni no. Viva el TSJ.


Iolaizola@hotmail.com

 

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Hay que buscar el camino

03/11/2012

Por: Iván Olaizola D’Alessandro

Socialismo es democracia. Votos mata botas. Yo te aviso chirulí.

Para los que no somos “expertos analistas políticos” nos resulta bien difícil tratar de entender qué es lo que esta pasando en este país. Se dice que este gobierno es ineficiente, y realmente lo es, al punto que hasta el propio jefe de Estado así lo ha dicho públicamente y regaña, cada vez que la convalecencia se lo permita, a cuanto ministro, gobernador y alcalde se le atraviesa. Que hay una altísima inseguridad y de hecho la hay, dada la cantidad de muertos que se cuentan cada semana. Se dice que las autopistas y carreteras están en pésimo estado y si uno viaja por el país se da cuenta de que ello es verdad. Que muchos hospitales y escuelas están deterioradas, solo visítelas para que se dé cuenta que es verdad. Que hay una corrupción nunca vista y si uno ve el estándar de vida de los nuevos gobernantes no le queda de otra que creer que es cierto. Que el gobierno abusa a sus anchas, solo basta ver sus actuaciones para certificar eso. Que todos los poderes están controlados por el jefe del Ejecutivo, para muestra muchos botones: las sentencias de los tribunales, la actuación del CNE, de la Contraloría, la Fiscalía. Que la situación laboral esta mala solo basta ver la infinidad de protestas diarias en todo el país y por todos los motivos. Que la moneda se deteriora, que hay escases de productos, pues solo basta con hacer un mercadito para darse cuenta de ello. Que no hay viviendas, vayamos a los refugios.

Pero si revisamos las encuestas, la labor de gobierno del teniente coronel felón esta bien arriba, al igual que su popularidad. Todos los que algo reclaman le rinden loas al comandante en jefe. El pueblo llora cuando le da una gripecita a su líder. Y no más hace pocos días el héroe del museo militar nos pegó una derrota electoral de padre y señor mío, le ganó a todos los partidos del espectro político nacional democrático. Por más unidos que fuimos, por buena campaña de nuestro candidato, por mas multitudinarias concentraciones, pro más de tener testigos en todas las mesas, nos ganó la elecciones el 7-O.

Leemos los análisis concienzudos que hacen nuestros dirigentes, los de la MUD, los de los partidos políticos, los de la sociedad civil, los conductores de programas de opinión. La de los extremistas y las de los light. Y encontramos los más disímiles comentarios y opiniones. Fraude, trampa, abuso de poder, uso inescrupuloso y grosero de los recursos del Estado, amenazas, retaliaciones, repartos de dineros y de bienes, presiones de grupos armados y paremos de contar. Y nos da la impresión que todo eso es verdad. Y ahora recién, las críticas abiertas en contra de cómo se hizo la campaña, cómo actuó la MUD y los partidos, el sectarismo de unos, la relegación de otros. Total que de diagnósticos tenemos para todos los gustos. Pero, y entonces, ¿qué hacer? Aceptamos esto como una maldición bíblica o gitana. Seguimos aguantando y yendo al matadero cada vez que hay elecciones o nos desnucamos no acudiendo a esos procesos. Entre la espada y la pared. Si votamos perdemos y si no votamos también

¿Será que no hemos afrontado el problema como debe ser? ¿Que no hemos sabido definir correctamente el problema y en consecuencia no podemos logar la solución? Creo que esa es la situación. Desde mi muy humilde opinión, estamos ante un proceso que nos conduce hacia el castro comunismo. Que esta llamada revolución no va a aceptar nunca perder una elección. Eso ha sido así. Perdió un referendo pues hizo otro. Perdió gobernaciones y alcaldías cambió las reglas. Cambió candidatos, obligó al CNE a permitir migraciones. Un nuevo candidato, cambió el tarjetón. Comunas, resolución 58. Otro ministro de defensa y de nuevo la misma amenaza: “Nuestra lealtad y compromiso con nuestro presidente comandante en jefe Hugo Chávez Fría no admite condiciones”. Más claro no canta un gallo. Creo que, parafraseando a Capriles, hay un camino, pero hay que buscarlo. Y rápido antes de que sea muy tarde.

Iolaizola@hotmail.com

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