Pasándole el rabo a la Clase Media

25/08/2012

Por: Iván Olaizola D’Alessandro

Este desgobierno no solo va a terminar el 7-O como el carro de Maldonado en Los Próceres sino como la cadena en Caruachi. Se esta acabando el miedo.


El teniente coronel felón, cuando se ve con el agua al cuello se vuelve ingenioso y peligroso. Se metamorfea, lee a Kafka, o se lo leen. Jura y perjura, por un puñado de cruces, se quita el rojo, se quita el traje del lobo y se pone el de cordero. Las inventa. En el 2003, cuando tenía perdido el revocatorio, le ordenó al CNE aquello de las firmas planas, se fue a Cuba y Fidel le vendió la idea de las misiones. Y le fue bien. Un pueblo con problemas, con hambre, se las compró. Hoy cuando las encuestas ya le comienzan a señalar su estatus de presidente saliente, sus asesores le recomiendan que le eche mano a todo mogote. A los marginales parece que todavía los mantiene seguros, ya que les sigue enviando sus migajas para que mal coman, pero se le hace cada día más cuesta arriba porque los churupos se agotan. Con los pobres la cosa esta dura, esa es una clase que se respeta a si misma, poco le gustan las dádivas, prefiere que le den un trabajo, y de eso este desgobierno lo que ha hecho es destruirlos y creado una clase buhoneril. En cuanto a los ricos, además de que son bien poquitos están completos, como gustaba decir a mi progenitor, unos pocos de ellos están con el proceso para terminar de llenarse y el resto se hacen los locos, pero él sabe que el día del sufragio todos le dan la espalda. Por eso la conseja es que le pase el rabo a la clase media, para que se incorpore al proceso revolucionario, para que lo acompañe a construir ese país que solo él vislumbra.


Pero resulta que esa clase media, otrora poderosa tanto cualitativa como cuantitativamente, está pelando. Más caliente que plancha de chino. Ella es una clase acostumbrada a trabajar, a producir, a hacer sacrificios para lograr escalar social, económica y culturalmente. A construir una familia estable, educar a sus hijos en los mejores colegios, llevarlos a obtener una profesión en una buena universidad, que aprendan idiomas, que conozcan mundo. Comer con cubierto pues.


En nuestro país a partir de los cincuenta se fue formando esa clase media, hubo una gran movilización social, en especial durante los 40 años de democracia. Lamentablemente buena parte de esa clase media se dejó embaucar por el discurso del teniente coronel en la campaña de 1998. Pero muy pronto se dio cuenta del engaño. Se percató que la oferta era de ir hacia el mar de la felicidad. Hacia el Castro-comunismo. Y en ese isla no existe clase media, esta proscrita. Por eso lo fue abandonando, al punto que en estos momentos se podría decir que la relación es de 80 a 20, y en estos 20 de seguro están los que se ha dado en llamar boliburgueses. Aquellos que han medrado de la revolución. De allí entonces el llamado desesperado del militar candidato. Vénganse conmigo, que yo soy la patria. Si es verdad embustero.


Esa clase media venezolana, sea definida según Weber o Marx, o según las reglas del capitalismo o del liberalismo, no se come nuevamente esa coba. El socialismo del siglo XXI, eufemismo de comunismo, no contempla la existencia de esta clase. Lo que plantea el proceso chavista son dos clases: una, conformada por la inmensa mayoría del país, igualados por debajo, es decir todos pobres, y él lo dice: amo a lo pobres, y claro que los ama si ya son millones; y el puñito que esta muy cerca de él que se esta llenando, robando groseramente los dineros del Estado, de todos los venezolanos. Ya de eso tenemos muchos ejemplos: la antigua URSS, los países del este Europa, Corea del Norte, Cuba.


Así estimado presidente saliente, olvídese de nosotros, el pendejo lo dejamos bien lejos. Siga llamándonos burgueses, apátridas, de derecha, escuálidos, pitiyanquis, y cualesquiera otros adjetivos de su florido léxico, que el 7 de octubre le damos lo suyo. Tarde piaste pajarito, como dijera un verdadero llanero.


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Entre 40 y 14

20/08/2012

Por: Iván Olaizola D’Alessandro

Pastor Maldonado nos mostró en Los Próceres lo que le ocurrirá a sus mentores el 7 de octubre.


Quienes hoy tienen menos de 25 años es probable que no entiendan que de alguna manera esta será la confrontación planteada para el 7-O. Estando este importante segmento etario de la población en su niñez se realizó en el país un cambio de 180 grados. Salimos de una democracia formal hacia una situación que aun no sabemos cómo denominarla. La etapa que dejábamos había comenzado cuando un Pueblo oprimido, cansado de estar silenciado, vejado, maltratado y sin derechos resolvió derrocar a la oprobiosa dictadura militar y hacer huir al déspota en “la vaca sagrada”, que al surcar el cielo caraqueño, aquella madrugada del 23 de enero de 1958, hizo estallar la gran celebración que daba inicio a un sistema casi desconocido para nosotros: el democrático. Los que habitábamos el país, ya con uso de razón, conocimos el miedo a la dictadura y el miedo vuelto rabia para derrocarla.


Difícil resumir en poco más de una cuartilla los logros, y errores, de esa etapa, IV república para los que hoy desgobiernan y etapa democrática más larga y de progreso para otros. Trataremos de hacerlo de forma objetiva, en la media de lo posible, en apretada síntesis. A partir de aquella fecha se comenzó un proceso de transformación sin comparación en toda la historia de la república. Se construyeron muchas escuelas, liceos y universidades. Se alfabetizó la población. Nació una clase media poderosa. Hubo movilidad social. Se construyeron carreteras y hospitales. Se llevó energía eléctrica a todos los rincones de la patria. Agua potable y cloacas. Teléfonos, medios de comunicación. Nacieron industrias y comercios. Pero fundamentalmente se tuvo libertad para expresar lo que sentíamos, para criticar y exponer nuestros pareceres, sin miedo. Se reclamaba libremente, se protestaba, se señalaban a los incapaces y a los corruptos. Los derechos humanos tenían sentido. El Congreso deliberaba, los poderes públicos tenían autonomía e independencia. El pueblo periódicamente premiaba o castigaba la actuación de los gobernantes. Fue tan noble la democracia construida que permitió que sus enemigos usaran sus mecanismos para atacarla. Cierto que en esas cuatro décadas se cometieron errores, se dejaron de hacer cosas, otras se hicieron mal, se desvirtuaron principios, en cierta medida se perdió la credibilidad en algunas instituciones y en muchos líderes. En algún momento el pueblo se sintió defraudado, pero con todo, no hay punto de comparación entre un régimen y otro. Jamás fueron años perdidos como tratan de hacer ver los que hoy usufructúan el poder y destruyen el país. Una Venezuela de progreso existía en 1998.


Así llegamos a estos 14 años. Algunos piensan que aquellos lodos trajeron estos polvos. Es probable. Tengo otra interpretación, no tan simple, pero que no viene a cuento. Muchas fueron las promesas del teniente coronel felón. Muchos fueron los engañados y otros tantos, hijos de esos 40 años, que cayeron en la trampa. Un pueblo deseoso de cambios se confundió, compró la oferta engañosa y se aprestó a poner sus esperanzas en un hombre, venido a mesías. Deshonesto decir que este régimen no haya hecho nada. Seguro ha hecho, especialmente fuera de nuestras fronteras. Pero sus logros, personalmente pienso que pocos, no podrán justificar el deterioro de una sociedad, la división de un país, la destrucción de sus instituciones. Volvimos a un solo hombre decidiendo por un pueblo. Volvimos a depender del capricho de un militar. Volvimos a tener miedo.


Por eso insisto que este 7-O, sin querer significar un regreso al pasado, que de suyo es imposible, estaremos todos, jóvenes y menos jóvenes, confrontando dos realidades. Escogeremos entre continuar con un caudillo, con el hombre providencial o apostar al líder democrático. Escogeremos entre el “yo” y el “nosotros”. Entre la gorra tricolor o la boina roja. Entre el futuro democrático o el pasado totalitario. Parafraseando una vieja consigna: “contra el miedo votemos por el flaco”.


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No me quito la gorra y punto

11/08/2012

Por: Iván Olaizola D’Alessandro

 

Los nazis mataron millones de judíos. El dictador de Irán quiere eliminar del mapa a Israel. Usted es amigo íntimo de él. ¿Quién es el nazi?


Le salió respondón el joven. Ya lo decía yo, el flaco puede que tenga cara de pero no es. En serio, pienso que la actitud asumida por nuestro candidato, el candidato de la democracia venezolana, es la correcta. La actual constitución de la república, la mejor del mundo según el teniente coronel felón y la más violada por él mismo, establece en uno de sus artículos, el 350, que nosotros, el pueblo, de forma individual o grupal, “desconocerá cualquier régimen, legislación o autoridad que contraríe los valores, principios y garantías democráticas o menoscabe los derechos humanos”. Y eso simplemente es lo que ha hecho el candidato Capriles. Esa decisión del CNE no tiene ninguna fundamentación jurídica, solo obedece a un capricho del presidente saliente tomado como una orden por el cuerpo que se supone imparcial y árbitro del proceso electoral.


Y ya era hora de que alguien se amarrara los pantalones y se acogiera a lo que dispone el artículo constitucional arriba señalado. Cuántas violaciones a la constitución y leyes han cometido los distintos poderes del Estado, principalmente el jefe del poder ejecutivo, en detrimento de los derechos de los ciudadanos y especialmente en contra de los derechos de quienes hacen oposición en este país. Y hemos tenido que calárnoslas, sin chistar, porque los tribunales, en las oportunidades en que se hacen reclamaciones bien fundamentadas jurídicamente, sus decisiones son totalmente parcializados a favor del gobierno y así igualmente actúa la que debería ser la defensoría del pueblo. Por tanto la actitud de Henrique Capriles no es un desconocimiento al CNE, como intentan hacer ver el gobierno no, se respeta al árbitro electoral pero no a las decisiones ventajistas que los 4 rectores del PSUV quieren imponerle al candidato que ya a estas alturas de la contienda esta abiertamente liderando las encuestas. Y eso mete miedo, da del morado. Es mucha la maldad hecha al pueblo y a la nación como un todo, que aterra perder el poder. Pero lo van a perder.


Mientras el CNE se trasnocha por una gorra, el candidato-presidente saliente, se da banquete haciendo lo que le viene en gana. Todos los medios públicos en campaña permanente a su favor. Todos los recursos del Estado a su disposición. Cadenas tras cadenas, varia veces al día, para insultar al candidato de la democracia venezolana, para agredir a su familia, para amenazar a los funcionarios públicos y a sus propios seguidores, para inaugurar nuevas promesas. Todo acto es bueno para hacer campaña. Y el CNE buscando la gorra. Hasta la medalla de oro del esgrimista guayanés se la cogió para él y hacerle campaña al “deporte socialista”. Que riñones ex presidente. Deje de mentirle al pueblo. Ya todo el país se dio cuenta de su farsa. Nadie le cree en esos golpes de pecho, en ese crucifijo que afrenta cada vez que lo saca y lo besa, el beso de Judas. Usted no cree en milagros, usted no cree en Dios, usted solo cree en Fidel.


Como recomendación final le aconsejo que vaya conformándose con la medalla de plata el 7 de octubre, pero de todas maneras cuídese de Chirinos, no sea que se le cuele por los palos y lo mande al bronce.


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Ya falta menos

04/08/2012

Por: Iván Olaizola D’Alessandro

El oro es de Limardo y de Venezuela toda, no de la revolución comunista. Que quede claro


A media que avanza la campaña electoral las cosas se van aclarando. La forma de hacer campaña del candidato de la unidad democrática, primero un casa por casa y ahora un pueblo por pueblo, por lo que se ve, se nota, se respira, está dando buenos resultados. El flaco, como el pueblo le ha dado en llamar, esta haciendo una campaña que rebosa energía, vitalidad, juventud, pero fundamentalmente esta usando un discurso y un actuar de respeto hacia el contrincante, de respeto hacia los que no lo apoyan y hacia los que apoyan a otros candidatos en resumen, de respeto hacia la ciudadanía. Con sindéresis en su discurso. Haciendo sus propuestas de solución a los problemas que las diversas comunidades le plantean, porque esta usando una modalidad nueva de campaña electoral: primero oír a los que acuden a sus mítines y concentraciones y luego de mutuo acuerdo tratar de generar las posibles soluciones adaptadas a cada lugar. Verdadera democracia participativa. Pero también esta dando a conocer su programa de gobierno, en una forma por demás muy didáctica, donde plantea las grandes soluciones, las macro, que no han sido inventadas o paridas por él, sino que son el resultado de muchos meses de trabajo de un inmenso equipo interdisciplinario. Como debe ser. Así le hemos oído planteamientos concretos de cómo se resolverá el grave problema de inseguridad que azota a todos los que habitamos de este país y que enluta diariamente a muchos hogares. Igualmente ha planteado las soluciones que su programa de gobierno presenta para la educación, la salud, la producción agrícola, manufacturera e industrial, de la inflación, el manejo de PDVSA, las soluciones habitacionales, el problema energético, la propiedad privada, la vialidad, la descentralización, la corrupción, de las cárceles. Ha tocado el delicado tema de la FANB y les ha asegurado devolverles el respeto que se merecen, como importantísima institución del Estado, despolitizándolas, despartidisándolas y desbuhonerizándolas, que de nuevo regresen a sus cuarteles estando prestas a defender la república. En ningún momento ha ofendido a candidato alguno, en ningún momento ha amenazada a alguien. Todo un candidato caballero o un caballero candidato.


Pero el otro, hay el otro, violando descaradamente todas las leyes y disposiciones electorales, en especial el acuerdo que él mismo le ordenó al CNE que propusiera. Abusando del poder y haciendo uso desproporcionado de los recursos del Estado. Insultando, amenazando, descalificando, encadenándose a cada rato, usando los canales de TV y emisoras y diarios del Estado para su propio provecho electoral. Haciendo campaña en los cuarteles, en colegios, usando niños y paremos de contar. Y el CNE bien gracias, y el TSJ bien gracias y la Contraloría, la Defensoría y la Fiscalía si te he visto no te conozco. Y de programa de gobierno qué. Bueno las mismas promesas, incumplidas, de hace 14 años. Los mismos cuentos de las tres raíces, de Maisanta, del Imperialismo, de la burguesía, de la derecha, del golpe y del paro. Voy a hacer, voy a resolver, les prometo “por este puñao de cruces”, o “me cambio el nombre”. “Si yo fuera ustedes también reclamaría soluciones”. El colmo del cinismo. La nueva independencia, el nuevo Bolívar. Por cierto ahora zambo por obra y gracia de la revolución. En socialismo todo se resuelve, tengan fe. Con mi padre Fidel saldremos adelante. Farsante. El comunismo y los comunistas nunca han resuelto nada, todo lo contrario, lo han empeorado todo. Han acabado, han destruido, han sacrificado a los pueblos en donde por desgracia han gobernado.


Pero aquí se les está acabando el tiempo. Ya las encuestas, hasta las propias del gobierno y las que pagan se lo están diciendo, así José Vicente Rangel se empecine en sostener lo contrario en sus muy particulares encuestas dominicales. Como bien dice la gente en las calles, el pueblo: se ve, se siente, Capriles presidente. Y el 7-O, el día de la gran encuesta, veremos hecha realidad la aspiración de este pueblo maltratado y engañado. Ese día despertaremos de esta horrible pesadilla que casi destruye nuestro país. Lo comunistas pa’cuba, los demócratas a trabajar por Venezuela.


Iolaizola@hotmail.com

 

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