Gracias a “mi comandante en jefe”

25/06/2012

Por: Iván Olaizola D’Alessandro

Resuelto el problema eléctrico; el satélite chino, pagado por nosotros, descubrió el nido del Didelphis marsupialis, vulgo rabipelado, ahora roedor como cable, como la mayoría del pueblo.


Venezuela, en pocos años, ha pasado de ser un país desconocido o al menos poco conocido, a un país altamente conocido. En cualquier rincón del plantea se habla de nuestro país, bueno para ser más preciso, se habla de nuestro “comandante en jefe”. Y eso se debe única y exclusivamente a él, a su política, a su forma de ver el mundo, a su forma de hablar, a su manera de tratar los temas más delicados de la humanidad, a su “sindéresis” en el trato con sus congéneres. Hace poco, haciendo uso de las facilidades que nos da la tecnología de la Internet, se me ocurrió enviar una especie de cuestionario o encuesta a diferentes correos seleccionados al azar por el terminal de la dirección (ie.: ar/co/bo/br/pe/uy/es/it/za/ch/mx/fr/cn/uk/中国/香港), para cubrir todos los continentes y el mayor número de países, para averiguar cuan cierta era esta percepción.

Grata fue nuestra sorpresa al poder comprobar que en realidad si nos conocen por la obra de “nuestro comandante en jefe”. Para muestra daremos algunos ejemplos de respuestas recibidas. La dirección con terminal “ar” nos respondió “claro que conocemos a Venezuela y su comandante. Él hizo posible que saliéramos del atolladero económico donde nos había metido el tuerto Néstor”. El del terminal “bo” respondió “claro que la conocemos, un connacional de ese país nos dejó un mono con el Perú por haberle quitado el Alto y al comandante porque yo manejo una ambulancia donada por él”. El del “br” escribió “de seguro que si, somos vecinos y el comandante nos dio una chamba en la construcción de un puente que todavía no se termina de construir pero que seguimos cobrando”. El del correo “co” contestó eufórico “es que además de país hermano y con igual padre libertador, él, es decir mi comandante, nos provee de todo el apresto militar que necesitamos para llegar al poder”. El dueño del correo terminado en “中国” escribió “clalo que si ese país quedal muy lejos pelo yo recibil petloleo balato enviado pol el comandante que ama a Mao”. Y así fueron respondiendo casi todos. Claro que todas las respuestas no fueron tan halagüeñas. Unos me dijeron, a vuelta de correos, que conocían a nuestro país porque el que gobernaba era un tercio que se metía en todo lo de su país pero no aceptaba que se metieran en el suyo. Otros nos dijo que claro, que era más conocido que Al Capone en sus buenos tiempos. Algunos nos respondieron en el idioma del imperio y nos dijeron que nos conocían por estar en una lista negra, por la alta inflación, por la alta criminalidad, por la corrupción, por los narco-generales. Muchos otros, de países tan diversos y lejanos, como España, Canadá, Arabia Saudita y Australia, comentaron que habían oído de nosotros por haber hecho amistad con paisanos nuestros que habían sido aventados de aquí por la conocida “amplitud y tolerancia democrática” del comandante. Total que, como en algunas encuestas nacionales, todos dijeron conocernos y conocer al héroe del Museo Militar. Todos dijeron que en algún momento lo vieron en noticieros de Tv, hablando, cantando, bailando, insultando o habían sido beneficiaros de alguna misión. Un correo que me llamó la atención fue uno que lo mencionó como Simón Chávez, no se si lo confundió con nuestro libertador o con el “pollo de la palmita”.

En resumidas cuentas que nos debemos sentir “orgullosos” de “nuestro comandante en jefe”. Ni Carlos, “El Chacal”, ni Antonini, el hombre del maletín, nos habían hecho tan famosos. Estamos a la altura de la Cuba de Fidel, de la Libia de Gadafi, la Siria de Bashar, el Irán de Mahmud, la Corea de Kim Il Sung y otros tantos “demócratas” y “democracias” y a lo mejor hasta alcanzamos la fama de la Alemania de Hitler. Pero quien quita que el 7-O el flaco lo devuelve a la “nada” de su “por ahora”.

Iolaizola@hotmail.com

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Venezuela, país exportador

16/06/2012

Por: Iván Olaizola D’Alessandro

¿Cuando se permitirá que el candidato de la Venezuela democrática se reúna con los militares, tal como lo hace el candidato comunista?

En otra abusiva cadena del candidato castro comunista, nos enteramos que nuestro país se convertirá, a corto plazo, en un país exportador. No ya de petróleo, que eso lo somos desde hace ya muchísimos años, antes de que el felón naciera, sino de material bélico. Trajeado con el uniforme de los ejércitos de cuba y norcorea, diseñado por él y especialmente para él, le informó, eufórico, a un número importante de uniformados de todos los componentes, que la revolución ha avanzado tanto al extremo de ponerse a la altura de las grandes potencias guerreras del mundo. Con voz y cara de no tener quebranto alguno, les dijo que ya habían llegado los primeros pedidos de los países amigos, sobre todo de aquellas “democracias ejemplo de respeto a los derechos humanos” como Irán, Bielorrusia, Siria y la propia Cuba, también, aunque no recuerdo si lo mencionó, pero de seguro lo pensó, grupos revolucionarios como FARC, ELN, ETA que luchan pacíficamente por la libertad de los pueblos oprimidos del mundo y similares. Los primeros embarques serán de tanques (pero no de aquellos que fueron enviados a invadir a la hermana república y solo llegaron a Tocuyito), fusiles, municiones, granadas y aviones no tripulados (nada tienen que ver de cómo se conduce el país), todo fabricado en el país, “made in the Bolivarian Republic”.


Aplausos, muchos aplausos, todos de pie. La emoción de los asistentes era tal que las cámaras del canal de todos los venezolanos rojos rojitos, pudieron captar imágenes de algunas caras que eran todo un poema. Se sintió, a través de las ondas emitidas por nuestro satélite chino Simón Bolívar, toda la energía que se irradiaba en aquella sala repleta de héroes de los años 18 y de las batallas tequeñéricas. Pero como parece que de un tiempo para acá en esos actos, a consecuencia quizás de una tal pérdida de miedo o de respeto por aquello de que tiene los días contados, un tercio un tanto despistado, o a lo mejor imprudente, de los que algunos llaman y que institucionalistas, se paró y con toda la venia del caso y parado firme preguntó “mi comandante en jefe ¿usted no cree que aprovechando estos avances de nuestra revolución socialista podríamos tratar de exportar también caraotas, aceite, harina de maíz, leche y algunos otros productos de la dieta básica para ayudar a paliar la hambruna de algunos países?” Desde el fondo del auditorio se oyó una voz que le decía, “púyalo flaco”. Allí mismo se armó el pandemónium. El comandante en jefe montó en pánico, se blanqueó, el anillo cubano del G2 lo rodeó, la ministra del PP de salud peló por el estetoscopio y él, dirigiéndose a Elías le preguntó “y porqué dejaron entrar al majunche a esta reunión”. “No mi comandante en jefe es que a ese oficial le dicen el flaco”. Le volvió el zambo al cuerpo, el G2 se replegó y la doctora coronela guardó su aparato. Vuelta la calma, y ante la no repuesta del comandante en jefe, otro oficial que estaba al lado del oficial preguntón, le susurró “mira flaco tu si eres pajúo no sabes que esos alimentos de primera necesidad no son de exportación sino de importación”. Tres horas y media más tarde se firmaba la baja de ambos oficiales por traidores a la patria. Patria, socialismo y vida, comeremos.


Iolaizola@hotmail.com

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O es comunismo o me dan mi sombrero y mi bastón

09/06/2012

Por: Iván Olaizola D’Alessandro

Este domingo, una marea humana, de forma voluntaria, a inscribir al candidato de la democracia venezolana. Y el 7-O a sellar la victoria.

Hablemos claro, digámosle al pueblo la verdad clarita. Cuando el teniente coronel felón dice que va a acabar con el capitalismo es porque lo quiere remplazar por el socialismo del siglo XXI, eso lo dice él, no yo. Y el socialismo del siglo XXI es comunismo, no lo digo yo, lo dijo Fidel Castro. Y es así. El jefe del proceso se ha cansado de decirnos que él sigue a Marx, a Fidel, añora la URSS, esta rodeado de comunistas. Y como dice el viejo y sabio dicho si tiene rabo de cochino, oreja de cochino y trompa de cochino, definitivamente es un cochino. Por eso no entiendo cual puede ser la razón de que la mayoría de los dirigentes políticos, analistas, opinadores y escribidores, el comando de campaña y hasta el propio candidato no le dicen al pueblo que lo que quiere el teniente coronel imponer en el país, como sistema político, económico, social, cultural, es precisamente el sistema comunista, llámesele como se le llame, de cualquier manera, con cualquier eufemismo, pero es comunismo, y comunismo a la cubana. Esto lo he planteado desde hace ya muchos años, en esta columna, en reuniones partiditas, en foros políticos, y nadie me ha podido dar una buena razón de porqué no conviene hacer este señalamiento, esta acusación. Hasta donde sé este país, su pueblo, no quiere nada con el comunismo, todos los procesos electorales realizados en Venezuela, desde que se tiene memoria, cuando han participado los comunistas o grupos de izquierda, radicales o no, jamás han logrado acercarse a un5%. Hasta lo de socialismo del siglo XXI, cuando se le ha preguntado al pueblo, aun con el portaviones de Chávez, ha fracasado. Pero nos lo están metiendo de contrabando. Engañando al pueblo. Y la dirigencia política no se atreve a denunciarlo.


Para muestra de hacia donde nos llevan, estas perlas: Expropiaciones de fincas, de fábricas, de viviendas. Comunas. Estatuas de guerrilleros. Imágenes del Che. Planificación centralizada. Destrucción del aparato productivo. Hegemonía comunicacional. Partido único. Gobierno y partido una sola cosa. Un solo líder con todos los poderes y culto a la personalidad. Un solo poder. Un solo color. La FAN al servicio del partido. Las milicias del partido. Regulación de todas las actividades ciudadanas. Se come lo que el gobierno dice que se coma. El teatro y el cine que se hace es lo que permite el gobierno. Se pretende que se estudie lo que al gobierno le conviene. El lavado de cerebro es diario. Desde el prescolar se comienza el adoctrinamiento. La educación privada con sus barbas en remojo. Se marcha. Se desfila. Todo se militariza. No hay ciudadano presidente, hay mi comandante en jefe. Se ataca a la iglesia y a sus prelados. Ahora se destrozan las imágenes sagradas. El anti imperialismo se hace militante. No se permite la disidencia. Se ataca violentamente al adversario. La propiedad privada en pico de zamuro. Ser rico es malo. Pobres contra los ricos, negros contra blancos. Las cosas son de quien las necesita. El trabajo es malo. Y mil ejemplos más. Solo faltan los tribunales populares y los fusilamientos. Los curas y monjas guindando de un poste. Engaño ideológico, propaganda. Al gobierno no le interesa ni la inflación, ni la inseguridad, ni los huecos de las calles, ni la falta de energía eléctrica, ni los problemas de la educación y de la salud no, solo le interesa la ideología, implantar un régimen comunista. Unos simples slogans de campaña: “Comunismo No, Democracia Si”. “Contra el comunismo vota por Capriles”. “El 7 tú decides: comunismo o democracia”. Será que estoy equivocado.


Iolaizola@hotmail.com

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Presinauta

02/06/2012

Por: Iván Olaizola D’Alessandro

Diosdado mosca, parece que el tapao es Er Conde.


No podíamos quedarnos atrás, por más empeño de regresar al siglo XIX, el socialismo del siglo XXI tuvo que montarse en el autobús del desarrollo tecnológico. Y el desarrollo llegó a Miraflores. Nuestro “amado y nunca bien ponderado” jefe de Estado y de gobierno, “caudillo por la gracia de Fidel”, al igual que sus pares en el mundo, tiene su twitter, pero también su página web, sus líneas de Chávez y tiempo ha su Aló Presidente. Claro que además de esa vía los jefes de Estado acostumbran reunirse con sus ministros y demás funcionarios de lo que se denomina alto gobierno. La diferencia es que desde hace ya un tiempo nuestro primer y único mandatario solo usa el pajarito para gobernar. Y esto se ha acentuado desde que él dijo que tenía algunas dolencias, que luego llamó tumores y que finalmente le dio un nombre bastante desagradable. “Tengo un cáncer”, dijo y lloró. Pero como todas las cosas de un caudillo de la talla del nuestro, no es cualquier cáncer, es uno muy especial, que nadie sabe cómo es, de qué tipo, donde se aloja, si esta regado o no. Sin parte médico alguno. Claro que algunos médicos metidos a opinadores de oficio y otros verdaderos opinadores se han dado a la tarea de elucubrar sobre el cáncer presidencial. Como es de suponer la confusión es grande, no solo sobre lo de la enfermedad sino también sobre las órdenes y decisiones presidenciales, ya que a veces el twitter no funciona, o se cae la red, o se va la electricidad. Es decir se anda por la libre, cada quien hace lo que le conviene y como los colaboradores de este gobierno no son muy dados a tomar decisiones, a resolver cosas, o sea a trabajar, nadie hace nada. El país esta parado, bueno más bien acostado. Nada funciona. Todo se deteriora. Hasta las cadenas, que era algo que funcionaba muy bien, religiosamente, ahora brillan por su ausencia y las pocas que se hacen son cortas, o mejor menos largas y, “a según dicen”, pregrabadas, para evitar cualquier toma indiscreta.


Y así pasan los días y yo, es decir él, pensando, pensando y el otro, es decir el candidato de la Venezuela democrática, caminado, casa por casa. El virtual compra encuestas, promete promesas viejas, inaugura maquetas, re-miente, re-engaña, dibuja un país de las maravillas, y amenaza, y se burla y recita y canta. Y luego se retira a sus sesiones de curas médicas, pagadas por su compañía de seguros “La PDVSA S.A.”. Pero también recibe tratamiento “babalauco”, “santérico”, “chamánico” y cadenas de oración de sus idolatradores incluidos sacrificios de perros y gallos patarucos. Pero dicen que hay otros seguidores que le hacen la contra, no sé, eso he oído, hasta un afiche salió por allí. Pero se acerca el gran día. El día de la inscripción de la candidatura, porque vienen unas elecciones y no puede ser posible que yo, es decir él, no esté presente en ese magno evento. Yo, es decir él, soy un “homos elecionarum”. Aja, pero cómo llego al CNE. En ese organismo, no están cumpliendo con la Ley para las Personas con Discapacidad. Problema para la sala situacional cubana. Fácil, si yo no puedo ir a la montaña, ella viene a mí. Pero y si no viene. También fácil, la virtualidad. Vía @chavezcadanga: “Yo, el supremo, el eterno, quiero seguir mandando, por lo tanto exijo inscriban mi nombre para el 7-O y de una vez tengan los resultados listos. 10 millones. Firma “la rabo’ecochino” y en rojo. Una recomendación final: con todo respeto, más bien prepare sus macundales para su despedida o su viaje. Usted decide.


Iolaizola@hotmail.com

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