Ciérrenla, sin miedo

23/10/2011

20111023-071749 a.m..jpg

Por: Iván Olaizola D’Alessandro

Otro amigo que se va, cuántos no se han ido. Creo que tendrá que hacerle otra promesa al milagroso Cristo de La Grita, que al parecer es el único que le cree a un comunista.

Este régimen en sus casi tres períodos de gobierno de la era democrática, ha hecho más obras que todos los gobiernos anteriores, es decir desde la I República hasta 1998, por lo menos eso se desprende de los discursos del teniente coronel y de lo que uno ve por el canal de todos los venezolanos y sus canales adscritos y oye por los circuitos de radios nacionales y de radios comunitarias. Muchas casas se han hecho, más de las que prometió el difunto liberador del golpista. En un discurso del comandante en jefe, después de un largo viaje, nos enteramos, claro en cadena nacional, que había dado orden de construir los bloques de El Silencio, del 23 de Enero y Caricuao, en Caracas, la Isabelica en Valencia y muchas otras urbanizaciones a todo lo largo y ancho del país. En otra oportunidad, después de otro regreso y otra cadena, nos enteramos de la construcción de la Autopista Caracas-La Guaira, la Regional del Centro, el puente sobre el Lago de Maracaibo y uno sobre el Orinoco, así como las autopistas de los Llanos y la de Oriente y unas cuantas represas para generación de hidroelectricidad, amén de la red ferrocarrilera nacional. Luego de un nuevo regreso y nueva cadena se nos informa de la terminación del teatro Teresa Carreño y del Poliedro. En otra cadena, de la nacionalización de la industria petrolera, la creación de PDVSA y la fundación de la OPEP. Y en el plano político, que es su fuerte, tenemos la mejor constitución del mundo, la mejor división de poderes, la mayor autonomía para los mismos, el estado de Derecho más respetado, el más pulcro órgano electoral y la democracia más participativa y protagónica jamás soñada. Y todo en solo 14 cortos años.

Pero claro, para un gobierno respetuoso de las reglas del juego democrático, le es muy difícil hacer conocer esta magna obra si existen medios de comunicación social empeñados en negarlo todo. Por cada minuto de cadena nacional del jefe del gobierno, o de la información suministrada por los medios gubernamentales, tenemos que calarnos 24 horas de desinformación. Desde las 5 de la mañana y en forma continua, hasta las 5 de la mañana del siguiente día, de domingo a domingo, es un bombardeo constante contra la obra de este gobierno. ¿Y qué hace el gobierno? Nada. Su talante democrático le impide hacer lo que cualquier gobierno de cualquier parte del mundo, hubiese hecho: cerrar ese canal. Clausurarlo y encanillar a sus propietarios, locutores y periodistas, trabajadores y obreros y hasta a los televidentes del mismo. Pero no, la cultura democrática de esta revolución lo impide. El propio teniente coronel pegaría el grito al cielo o a Cuba. Sin embargo los especialistas de las salas situacionales del régimen y altos funcionarios de la revolución entre ellos Nicolás y Cilia, Elías, Diosdado, Izarrita, la defensora y la fiscala, la fosforito, Luisa Estela, los cuatrisoleados y tantos otros con o sin uniformes, aconsejan que debe cerrarse Globovisión. Y yo comparto esa posición. No solo una jalada de oreja a sus propietarios, o una que otra bombita a sus instalaciones o una irrisoria multa. Sin miedo, ya se hizo con RCTV y muchas otras radioemisoras y nada pasó.

Desde el mismo instante que la señal de ese canal salga del aire, el país cambia. Se acaban los crímenes, ajusticiamientos y secuestros. No más invasiones de fincas o edificios. Desaparecen los niños de la calle y se acabarían los pobres. Mejora la situación en las cárceles, sin pranes. No más accidentes en las refinerías. Se construirían los dos millones y medio de casas. Funcionarían muy bien los hospitales y las escuelas. No más partes de guerra los fines de semana. Aparecen el cemento y la cabilla, al igual que el aceite, la harina de maíz, la leche y el queso. La inflación se acercaría a cero. Regresarían los grandes capitales. No habría más protestas de trabajadores y comunidades. No se pudrirían alimentos. Desaparecerían las células cancerígenas. En fin que de seguro comenzaríamos a transitar las bondades del socialismo el Siglo XXI. Sería como si USA le levantara el embargo a Cuba. Y yo, y mi mujer podríamos hacer otras cosas y dejar de estar clavados viendo a Globovisión. Dígame cuando estoy en el baño, haciendo una necesidad fisiológica y oigo la musiquita que no le gusta al comandante, anunciando un avance, salgo mandado con los pantalones por las rodillas. No por favor, ya basta, cierren a Globovisión. Sin miedo “mi comandante en jefe”.

Iolaizola@hotmail.com

Regresar a LogicOnline

Anuncios

¿Aguantará más la válvula?

18/10/2011

Por: Iván Olaizola D’Alessandro

Todavía no comienza la campaña electoral y ya se le cayeron los pantalones.

Desde hace tiempo me pregunto qué le pasa al país que no reacciona ante tanto atropello de este gobierno, ante tanto abuso, ante tantos disparates. Si bien es cierto que a diario vemos protestas diversas en toda la geografía nacional, la gran mayoría son por reclamos de índole socio económico, por cuestiones de inseguridad, de mal estado de los servicios públicos, pero en todas ellas se exime al presidente, al comandante en jefe, al jefe del partido, de culpa alguna por el cual se protesta. No es su culpa dicen, es del ministro, del gobernador o del alcalde. Al comandante ni con el pétalo de una rosa. Sin embargo de todos es conocido que es el “comandante en jefe” quien nombra a sus colaboradores, quien da las órdenes, quien habla, quien decide, quien opina, quien, en definitiva, es el responsable único de todo lo que se hace o se deja de hacer, no solo en el Poder Ejecutivo, sino en todos los otros poderes del Estado. Porque invéntense los eufemismo que quieran este es un gobierno totalitario, al mejor estilo del castro comunismo con una sola persona mandando. Pero hasta cuándo durará esto. Hasta cuándo el “comandante en jefe” se podrá esconder detrás de sus colaboradores, o del Imperio o de Ia IV, para no asumir la culpa de todo el desastre nacional causado sencillamente por él y por nadie más.

Él, inteligentemente, usa como válvula de escape para drenar la inconformidad, el malestar y la rabia su gran capacidad histriónica, el uso desmedido y abusivo de las cadenas de radio y Tv, la gran cantidad de emisores y televisoras a su servicio, en fin la hegemonía comunicacional, además del miedo, la amenaza y las dádivas y su gran capacidad de mentir, de engañar. ¿Pero hasta dónde y cuándo podrá aguantar esa válvula? ¿Será suficientemente segura cómo para impedir un estallido social de pronósticos reservados?

Los pueblos tienen una gran capacidad de aguante, pero esa capacidad no tiene un coeficiente de elasticidad infinito. En la historia, universal y doméstica, tenemos muchos ejemplos, sobre todo recientemente. Llega el momento en que no hay más discursos, más promesas, más demagogia, más dádivas, que pueda controlar la ira popular. Y es que la cantidad de hijos, padres, madres, familiares, amigos asesinados diariamente por el hampa incontrolada con total impunidad por los organismos de seguridad del Estado y pareciese que con la complacencia del propio gobierno y del propio jefe del Estado; los muchos hogares cuyos hijos han tenido que emigrar por no ver futuro en su país; los expropiados arbitraria e ilegalmente de sus bienes; los botados de las administración pública y empresas del Estado por no ser rojos rojitos; los “beneficiados” de la lista Tascón; los militares dados de baja por no gritar “patria socialista o muerte”; los pateados por el trasero por no ser sumisos al jefe; los que no consiguen vivienda ni trabajo; los que se les va la electricidad a cada rato y no les llega el agua; los que se le caen sus casas y quedan en la indigencia; los “dignificados” damnificados; los que no le han firmado contratos colectivos; los que no le han aumentado sus salarios en muchos años; los que no le alcanza el sueldo para comer completo; los que no pueden recibir atención médica; los que no pueden mandar a sus hijos al colegio; en fin los engañados con falsas promesas, los estafados por la farsa revolucionaria, llegará el momento en que unirán sus fuerzas, sus voluntades en una sola petición de “abajo este desgobierno”, “fuera estos incapaces”, “no más mentiras”, “no más socialismo castro comunista”, “basta de odio y destrucción de nuestro país”. Y cuando llegue ese momento no habrá cadena ni enfermedad que valga. Por eso pienso que lo mejor que puede hacer este gobierno y su comandante en jefe es procurar llegar a unas elecciones limpias, transparentes, sin trampas, sin tracalerías, y prepararse para entregar pacíficamente el coroto. No hay de otra.

Iolaizola@hotmail.com

Regresar a LogicOnline


Hasta siempre Presidente

08/10/2011

Por : Iván Olaizola D’Alessandro

Los grandes hombres no mueren. Mueren los farsantes.

Al fin los restos mortales del presidente Carlos Andrés Pérez regresan a su
patria. Multitud de compatriotas le dieron la bienvenida. Venezolanos todos,
de distintas ideologías, partidos políticos, razas, sexo, edades y condición
social y económica estuvieron en la casa de AD, en El paraíso, para
testimoniarle su admiración y respeto, o lo acompañaron en caravana hasta la
Iglesia de La Chiquinquirá y fueron hasta el cementerio de La Guarita, donde
recibió cristiana sepultura, con un poco de tierra de su Rubio natal, a la
espera de mejores tiempos.

Conocí personalmente a Carlos Andrés Pérez por allá por 1971, cuando él era
Secretario General de Acción Democrática, en ocasión de tratar problemas de
índole universitarios. Su sentido de la puntualidad y la forma amplia y
respetuosa de tratar el tema universitario, causaron en mí un gran impacto y
de inmediato me surgió una espontánea admiración por su persona. Electo
candidato de AD a la presidencia de la República me dediqué con todas mis
fuerzas y convicciones a hacerle campaña. Campaña moderna, dinámica, alegre.
“Ese hombre si camina, va de frente y da la cara” caló en lo más profundo de
la mayoría de los venezolanos. Fue una campaña electoral con amplitud,
incorporó a casi todos los sectores de la vida nacional sin importarle
posiciones partidistas pasadas o presentes. Al ganar las elecciones, me tocó
en suerte servir en su gobierno desde posiciones técnicas y gerenciales
universitarias.

El trato que su gobierno le diera a las relaciones con las universidades, la
forma de conducir al país del momento, incrementaron mi admiración y respeto
por el presidente Pérez. Recuerdo con perfecta claridad aquel 1º. de enero
cuando anunció la nacionalización del hierro y luego, lo máximo, en otro
comienzo de año, la nacionalización del petróleo, el sueño de la inmensa
mayoría de los venezolanos, en especial de los jóvenes, hecho realidad. Le
dio un gran impulso a las industrias básicas y a Guayana. Fundó muchas
universidades e institutos y colegios universitarios, el Programa de Becas
Gran Mariscal de Ayacucho. Creó el Fondo de Inversiones de Venezuela y el
Ministerio del Ambiente. Descentralizó la administración pública y promovió
la elección de gobernadores y alcaldes. Hizo realidad el pleno empleo y su
apoyo a la agricultura y la ganadería le dio un gran impulso a este sector.
Con su agresiva política exterior logró un sólido liderazgo dentro del
llamado tercer mundo.

Su primer gobierno tuvo también fracasos, fallas y errores, pero en un
balance objetivo el resultado final es, con creces, positivo. En su segundo
gobierno, diferente del primero, también fui su partidario, entendiendo su
programa de reformas. Fue valiente al tomar duras decisiones de alto costo
político. Siendo rector de la UNEXPO, me tocó asistir al desagravio que el
país y la O.E.A. y hasta Fidel Castro, le hicieron con motivo del cruento
golpe de Estado perpetrado por un teniente coronel que violó su juramento y
usó las armas que la república le había confiado en contra de un gobierno
constitucional y democráticamente electo. Y me dolió verlo salir de la
presidencia antes de tiempo y luego condenado por un acto estrictamente
político. Hasta en ese aciago evento demostró integridad, valentía y un
respeto profundo por las reglas de la democracia. Puso al país y el sistema
de gobierno por encima de sus propios intereses.

Mucho se ha escrito sobre las dos presidencias de CAP y mucho más se
escribirá. Fue un hombre polémico, como todos los líderes importantes. Todos
le reconocen atributos de estadista, de gran venezolano y demócrata a toda
prueba. Hasta los que en su oportunidad lo vilipendiaron. Como ser humano
erró pero fue sabio al reconocer sus errores y enmendarlos. Predicó la
tolerancia. Con el arribo de sus restos mortales a la patria y las inmensas
manifestaciones del pueblo hacia el presidente, ese pueblo suyo incluido los
rojitos prestados, ha avivado el miedo en quien intentó, sin éxito,
derrocarlo. Y es que el felón sabe que ya lo derrotó una vez y seguro, desde
la tumba, contribuirá, como el Cid, a derrotarlo nuevamente. Renovamos el
abrazo solidario de sincero sentimiento de pesar a todos sus familiares y
amigos, a todos mis compañeros acción democratistas, a todo el pueblo
venezolano y a todos los pueblos democráticos y libres del mundo. Sus restos
quedan en una fosa, pero su espíritu de guerrero y caminante incansable nos
acompañará en el pronto rescate de la democracia. Hasta siempre presidente.

Iolaizola@hotmail.com

Regresar a Logiconline


Cómo hay que responderle a este gobierno

02/10/2011

Por: Iván Olaizola D’Alessandro

En vez de rendirle culto al comandante en jefe deberían de cuidar nuestras fronteras e impedir que nos roben territorio.

A un gobierno como este, militarista, totalitario, embustero, ineficiente, incapaz, o sea en pocas palabras un calco del castro-comunista, hay que responderle sus atropellos, sus ataques, con fuerza, sin miedo, desenmascarándolo. No podemos, por pruritos, responderle como si estuviéramos en un debate democrático, cosa que está bien lejos de la realidad. En este sentido me tomo la libertad de hacerles llegar algunas posibles respuestas a los disparos de la “revolución”.

Ustedes son contra revolucionarios: “Claro que si somos contra revolucionarios, es decir no estamos de acuerdo ni creemos en ese disparate que ustedes llaman revolución y que no es más que un proceso de destrucción del país, de corrupción, de ineficiencia”;
Ustedes son unos golpistas: “Claro que si somos golpistas, es decir que les vamos a dar un golpe de votos para sacarlos del poder, porque de los otros golpes los expertos son ustedes, su comandante en jefe y su caterva de gorilas, que dieron dos golpes de Estado y siempre conspiraron y mataron inocentes. Los militares son los únicos que dan golpes de Estados”;
Que estamos politizando la enfermedad del presidente: “Claro que sí, mientras no se nos diga, parte médico mediante, cual es la verdadera enfermedad del presidente y su gravedad, porque si él sigue usando su real o supuesta enfermedad para hacer campaña electoral, nosotros tenemos el derecho de usarla con iguales propósitos. Usted comandante en jefe, embustero como todo buen comunista, no ha permitido que se emita un parte médico sobre su enfermedad o supuesta enfermad, pero no dado por usted ni por el Dr. Fidel, por eso tenemos el derecho de especular sobre la misma”;
Que esto o aquello esta hecho en socialismo: “Claro que está hecho en socialismo si, los huecos, los atracos, los robos, los asaltos, la escasez de alimentos, las fallas de electricidad, la inflación, los más de 150 mil asesinatos, el deterioro de la educación y la salud, el despelote nacional, todo hecho en socialismo”;
Que la oposición irrespeta a la FAN: “Claro que la irrespetamos, pero no precisamente a la FAN como institución, sino a los generales que conforman los altos mandos militares y que se confiesan chavistas, revolucionarios y socialistas, en flagrante violación a varias disposiciones constitucionales, que la han metido en la contienda política como brazo armado del PSUV, por lo tanto sí tenemos el derecho de irrespetarlos y más bien exigirles a ellos que respetan a las FAN”;
Que somos apátridas, que estamos con el Imperio, etc.: “Claro que somos apátridas y estamos con el imperio, si por eso se entiende que estamos en contra de entregarle el país y todas sus instituciones al castro-comunismo y rendirnos ante la dictadura cubana”;
Que la ministra dice que la educación debe ser socialista: “No ministra, la educación del país debe ser democrática, de valores, de respeto, amplia, sin dogmas, ni cultos a ningún caudillo, usted no tiene derecho a montar un proceso de lavado de cerebros a nuestros estudiantes, agarre sus macundales y váyase a Cuba o a Corea del Norte con esa música”;
Que somos corruptos y ladrones: A lo mejor somos corruptos y ladronees, pero ante lo que están haciendo ustedes, desfalcando y saqueando el erario público, somos unos niños de pecho”;
Y así sucesivamente deberían ser las didácticas respuestas a estos bárbaros. Y en mi caso particular, ante la acusación de ser de la cuarta les respondo, que sí, claro que soy de la cuarta y adeco para más señales y a mucha honra. Los adecos instauramos la democracia en este país y para donde ustedes volteen verán un obra adeca, de la cuarta, tan bien hechas que en estos trece años muchas de ellas no las han podido destruir. Solo les han cambiado los nombres y ni se ruborizan. Menos mal que falta poco.

Iolaizola@hotamil.com

Regresar a Logiconline


A %d blogueros les gusta esto: